2 oct 2013

Catedral de San Pedro Apóstol de Guadarajara de Buga



Catedral de San Pedro Apóstol 


  Catedral de San Pedro Apóstol 



Construcción inicial de estilo colonial que data de 1576, destacada por el comentarista español de arquitectura religiosa Santiago Sebastián, fue destruida por el terremoto del 9 de Julio de 1766. Consagrada inicialmente a la virgen Nuestra Señora de la Concepción de la Victoria. Para su reconstrucción terminada en 1783 se acudió al apoyo de la Corona española. En jerarquía es el principal templo del municipio y de la Diócesis, sólo superado por la Basílica.
En su patio interior, se encuentra el primer cementerio de los conquistadores y primeros pobladores de la ciudad de finales del siglo XVI. Igualmente hay una sección destina a los osarios de otras familias ilustres de siglos más recientes.
Posee una elegante espadaña en piedra labrada que indica la puesta del sol el 4 de marzo cada año, fecha en que se celebraba en España el día de Nuestra Señora de la Concepción, imagen venerada por los españoles –según dice la historia- por que los bravos pijaos adoraban una imagen similar, aunque al parecer más oscura. Esto produjo gran terror y desbandada entre los indígenas –y probablemente algunas de sus derrotas-, que huían espantados al ver que su protectora era al mismo tiempo la de los conquistadores españoles que los asesinaban.

En la torre se encuentran tres campanas grandes muy antiguas, una de ellas construida en 1747 por Gregorio Cifuentes. Sobre la puerta principal que da a la actual carrera 15, se encuentra tallado en piedra el escudo real, como plaza de armas de la ciudad. El Rey de España don Felipe II mediante Real Cédula, probablemente hacia 1570, le otorgó a Buga el título de “Ciudad noble y muy leal”, en gratitud a los servicios a la Corona. Las categorías que daban los españoles a sus poblaciones eran de villas –Villa de Leiva, Villa del Rosario, Chiquinquirá, Medellín- o ciudades, para las más importantes, siendo así que para nuestro orgullo, Guadalajara de Buga ostentaba el título más alto antes de finalizar el siglo XVI.

El escudo representado en la fachada tiene al sol representado por el ojo de buey (Nuestro escudo en su versión actual, conserva rasgos caricaturizados de estos símbolos), que permite un extraño y espectacular efecto visual –podríamos decir casi mágico-, cuando se proyecta sobre el piso y asciende lentamente entre las 3:00 P. M. y las 5:00 P. M. de cada 21 de junio (solsticio de verano en el Hemisferio Norte), hasta desaparecer finalmente como disolviéndose en el sagrario donde se guarda la custodia, representando tal vez un mensaje del sincretismo religioso de los conquistadores españoles influenciados hacia finales del siglo XV por más de ochocientos años de penetración de la cultura árabe.

El interior del templo posee pilares en forma de montera y el altar consta de tres calles y tres cuerpos. En la parte superior del sagrario, San Pedro Apóstol, a su izquierda la Virgen del Rosario y a su derecha San José. El altar es tallado en madera con laminillas de oro por la escuela quiteña del maestro Sebastián Usiña y pintado por el maestro bugueño Dolcey Vergara